Niebla XXX, Miguel de Unamuno

Niebla XXX, Miguel de Unamuno

Víctor encontró a Augusto hundido en un rincón de un sofá, mirando más abajo del suelo.
––¿Qué es eso? ––le preguntó poniéndole una mano sobre el hombro.
––Y ¿me preguntas qué es esto? ¿No sabes lo que me ha pasado?
––Sí, sé lo que te ha pasado por fuera, es decir, lo que ha hecho ella; lo que no sé es lo que lo pasa por dentro, es decir, no sé por qué estás así…
––¡Parece imposible!
––Se te ha ido un amor, el de a; ¿no te queda el de b, o el de c, o el de x, o el de otra cualquiera de las n?
––No es la ocasión para bromas, creo.
––Al contrario, esta es la ocasión de bromas. Continue Reading »

Niebla IX, Miguel de Unamuno

Niebla IX, Miguel de Unamuno

Al día siguiente de esto hablaba Eugenia en el reducido cuchitril de una portería con un joven, mientras la portera había salido discretamente a tomar el fresco a la puerta de la casa.
––Es menester que esto se acabe, Mauricio ––decía Eugenia––; así no podemos seguir, y menos después de lo que te digo pasó ayer.
––Pero ¿no dices ––dijo el llamado Mauricio–– que ese pretendiente es un pobre panoli que vive en Babia?
––Sí, pero tiene dinero y mi tía no me va a dejar en paz. Y, la verdad, no me gusta hacer feos a nadie, y tampoco quiero que me estén dando la jaqueca.
––¡Despáchale! Continue Reading »