Niebla XVII, Miguel de Unamuno

Niebla XVII, Miguel de Unamuno

––¿Te acuerdas, Augusto ––le decía Víctor––, de aquel don Eloíno Rodríguez de Alburquerque y Álvarez de Castro?
––¿Aquel empleado de Hacienda tan aficionado a correrla, sobre todo de lo baratito?
––El mismo. Pues bien… ¡se ha casado!
––¡Valiente carcamal se lleva la que haya cargado con él!
––Pero lo estupendo es su manera de casarse. Entérate y vé tomando notas. Ya sabrás que don Eloíno Rodríguez de Alburquerque y Álvarez de Castro, a pesar de sus apellidos, apenas si tiene sobre qué caerse muerto ni más que su sueldo en Hacienda, y que está, además, completamente averiado de salud.
––Tal vida ha llevado. Continue Reading »

Niebla X, Miguel de Unamuno

Niebla X, Miguel de Unamuno

Como Augusto necesitaba confidencia se dirigió al Casino, a ver a Víctor, su amigote, al día siguiente de aquella su visita a casa de Eugenia y a la misma hora en que esta espoleaba la pachorra amorosa de su novio en la portería.
Sentíase otro Augusto y como si aquella visita y la revelación en ella de la mujer fuerte ––fluía de sus ojos fortaleza–– le hubiera arado las entrañas del alma, alumbrando en ellas un manantial hasta entonces oculto. Pisaba con más fuerza, respiraba con más libertad.
«Ya tengo un objetivo, una finalidad en esta vida ––se decía––, y es conquistar a esta muchacha o que ella me conquiste. Y es lo mismo. En amor lo mismo da vencer que ser vencido. Aunque ¡no… no! Aquí ser vencido es que me deje por el otro. Por el otro, sí, porque aquí hay otro, no me cabe duda. Continue Reading »