Niebla IX, Miguel de Unamuno
Niebla IX, Miguel de Unamuno
Al día siguiente de esto hablaba Eugenia en el reducido cuchitril de una portería con un joven, mientras la portera había salido discretamente a tomar el fresco a la puerta de la casa.
––Es menester que esto se acabe, Mauricio ––decía Eugenia––; así no podemos seguir, y menos después de lo que te digo pasó ayer.
––Pero ¿no dices ––dijo el llamado Mauricio–– que ese pretendiente es un pobre panoli que vive en Babia?
––Sí, pero tiene dinero y mi tía no me va a dejar en paz. Y, la verdad, no me gusta hacer feos a nadie, y tampoco quiero que me estén dando la jaqueca.
––¡Despáchale! Continue Reading »









